Poner límites sin culpa: aprender a cuidarte sin dejar de ser tú

Durante mucho tiempo pensé que decir “no” era egoísta. Que si ponía límites, iba a decepcionar. Que si priorizaba mis necesidades, estaba fallando a los demás.

Así que hacía lo que muchas mujeres hemos aprendido a hacer: decir que sí, aunque por dentro sintiera que no.

Sí a planes sin energía. Sí a responsabilidades que no me correspondían. Sí a estar disponible siempre.

Y, poco a poco, me fui dejando para el final.

El miedo a decepcionar

Poner límites no suele ser difícil por fuera. Es difícil por lo que pasa dentro.

Porque no se trata solo de decir “no”. Se trata de enfrentarte al miedo a no gustar, a no cumplir, a no ser suficiente.

Muchas veces no ponemos límites porque hemos aprendido que nuestro valor está en lo que damos. En estar. En sostener. En no fallar.

Y cuando dejamos de hacerlo, aparece la culpa.

La culpa no significa que estés haciendo algo mal

Este es uno de los mayores aprendizajes:sentir culpa no siempre significa que te estés equivocando.

A veces significa que estás haciendo algo diferente a lo que siempre has hecho.

Cuando empiezas a poner límites, es normal que aparezca incomodidad.Estás rompiendo un patrón.

Y todo cambio, aunque sea sano, al principio duele un poco.

Poner límites también es inteligencia emocional

Desde la inteligencia emocional, poner límites es una forma de autocuidado. Es reconocer tus necesidades.Es respetar tu energía.Es escucharte.

No se trata de alejarte de los demás,sino de no alejarte de ti. Porque cuando no pones límites, alguien siempre pierde.Y muchas veces, eres tú.

Aprender a decir “no” desde otro lugar

Poner límites no es hacerlo desde el enfado, ni desde la defensa.Es hacerlo desde la calma.

No necesitas justificarte constantemente.No necesitas explicarlo todo.

A veces, un “ahora no puedo” es suficiente.

Otras veces, simplemente necesitas darte permiso para no estar.

Con el tiempo, entiendes que las personas que te quieren de verdadno necesitan que te desgastes para quedarse.

Una mirada diferente

Poner límites no te hace peor persona.Te hace una persona más consciente.

No te aleja de los demás.Te acerca a ti.

Y cuando empiezas a cuidarte de verdad,dejas de vivir desde la obligacióny empiezas a vivir desde la elección.

Y eso cambia la forma en la que te relacionas con todo.


Bibliografía

  • Bisquerra, R. (2015). Inteligencia emocional en educación. Síntesis.
  • Goleman, D. (1995). Emotional Intelligence. Bantam Books.
  • Lazarus, R. S., & Folkman, S. (1984). Stress, appraisal, and coping. Springer.
  • Maslach, C., & Leiter, M. P. (1997). The Truth About Burnout. Jossey-Bass.
Sobre la Autora
Lorena Lancho Milán
Lorena Lancho Milán

Maestra y empresaria, experta en inteligencia emocional y salud hormonal.

Puedes seguirla en Instagram @lorenamilan.integrativa

Colaboradora de Teamtouch.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Carrito de compra
Política de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Puedes leer nuestra Política de Privacidad.